Una madre soltera con discapacidad auditiva, que se estaba recuperando de un cáncer de estómago, intentó sin éxito recuperar su fianza al mudarse a una nueva vivienda. Los propietarios de su antigua residencia se habían divorciado y discutían sobre quién debía hacerse cargo del reembolso de la fianza. Al no poder recuperar el dinero que se le debía, la inquilina solicitó asistencia jurídica a CPLP. Tras un juicio lleno de vicisitudes, la inquilina obtuvo el triple de su fianza, lo que le permitió seguir cuidando de su hija mientras se recuperaba.


